domingo, 7 de octubre de 2012

INTRODUCCIÒN




En el presente blog  encontramos  de forma clara, amable  y objetiva los rasgos de la personalidad del consumidor  y cómo influye en la toma de decisiones  de compra de un articulo la educación, el nivel sociocultural, y hasta los estados de ánimo; así mismo, se evidencian los beneficios del consumo a nivel personal, laboral y social, entre los que tenemos estimulación laboral, confort y  competitividad. Concluimos con varios ejemplos que nos llevan al mismo resultado: lo que el cliente compra o consume no son productos si no sensaciones e ideas y lo que paga por ello no es precio si no un valor por lo que para él significa.

1 comentario:

  1. Es mejor hablar del "ámbito" y no de "a nivel", así como es mejor hablar de "comodidad" y no de "confort".

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